Un buque de gran porte, que se desplazaba con rumbo norte por el río, colisionó de manera imprevista contra otra embarcación que se encontraba amarrada. El hecho alteró la calma habitual de nuestra zona portuaria y despertó la preocupación inmediata de quienes se encontraban en las inmediaciones. Por fortuna, no se podujeron derrames ni tampoco se registraron heridos.
Producto del fuerte impacto, la nave que recibía el golpe sufrió el corte total de sus amarras. A pesar de los rápidos esfuerzos de quienes estaban a bordo por arrojar el ancla para intentar frenar el desplazamiento, la embarcación quedó a la deriva, moviéndose sin control a merced de la corriente fluvial y generando un momento de comprensible zozobra.
Fuentes autorizadas explicaron que culminadas las inspecciones del sector, el puerto operará normalmente. Mientras tanto, autoridades trabajaban en el lugar.
Ampliaremos.