HOY 8:13
Crece la tensión
Refuerzan la seguridad en puntos estratégicos de la zona por el conflicto en Medio Oriente
Tras el fuerte posicionamiento geopolítico del Presidente y las advertencias del régimen iraní, el Gobierno nacional reforzó la custodia en objetivos estratégicos de nuestra región para prevenir posibles represalias.
Imagen del simulacro realizado el año pasado.
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Refuerzan la seguridad en puntos estratégicos de la zona por el conflicto en Medio Oriente
Imagen del simulacro realizado el año pasado.
El Gobierno nacional dispuso un refuerzo inmediato de la vigilancia en diversas infraestructuras críticas, como la Central Nuclear Atucha y otras industrias de Campana y la zona. Esta medida no es un hecho aislado, sino que responde directamente al decidido alineamiento geopolítico del presidente Javier Milei con Israel y los Estados Unidos, una postura que ha colocado a la Argentina en el centro de un tablero internacional sumamente complejo y peligroso.
El origen de esta preocupación radica en la participación activa que el mandatario argentino ha tomado en un conflicto que se desarrolla a miles de kilómetros de nuestro país. A diferencia de la histórica tradición de neutralidad que solía caracterizar a la diplomacia nacional, la gestión actual ha optado por tomar partido de manera explícita, lo que ha provocado respuestas amenazantes por parte del Gobierno de Irán. Desde Teherán, las advertencias hacia la administración de Milei no se hicieron esperar tras sus declaraciones y gestos de apoyo total a la causa israelí, lo que obligó a las fuerzas federales a extremar las precauciones ante el temor de que la Argentina vuelva a ser escenario de represalias externas.
La decisión de elevar el nivel de alerta en puntos estratégicos busca evitar que se repitan tragedias como el atentado a la Embajada de Israel en 1992 o el ataque a la AMIA en 1994, episodios que demostraron que el país no es inmune a las ondas expansivas de los conflictos en Medio Oriente. La vulnerabilidad de los objetivos estratégicos en la zona, fundamentales para el suministro eléctrico y la producción química nacional, se ha convertido ahora en una prioridad de Estado bajo este nuevo paradigma de política exterior.
En este marco de tensión, el Gobierno resolvió elevar formalmente el nivel de seguridad a “Alto” en todo el territorio nacional, luego de respaldar la ofensiva de las potencias aliadas en Irán. Desde ese momento, las Fuerzas Federales aplican un protocolo especial coordinado por la Secretaría de Inteligencia de Estado, el Ministerio de Seguridad y la Dirección Nacional de Migraciones para resguardar puntos sensibles. Esta disposición incluye un servicio permanente de vigilancia las 24 horas, que contempla el chequeo de personas y vehículos que ingresan a los edificios, así como la requisa exhaustiva de paquetes, con el fin de blindar la seguridad de las instalaciones ante cualquier movimiento sospechoso.
Específicamente en nuestra región, las centrales nucleares Atucha 1 y 2 han sido calificadas como objetivos estratégicos centrales y han recibido un refuerzo masivo de efectivos de Gendarmería Nacional. Es importante recordar que, en octubre de 2025, la fuerza ya había llevado a cabo la “Operación Huemul”, un ejercicio táctico que simuló una toma de rehenes y una amenaza de sabotaje en la propia central de Zárate. Aquella simulación de crisis hoy se convierte en la base operativa para los agentes desplegados en el terreno, quienes monitorean constantemente radares y perímetros para garantizar que la escalada bélica internacional no afecte la integridad de nuestra comunidad ni el funcionamiento de este complejo energético vital.