En tiempos donde a menudo se invisibilizan las necesidades cotidianas, existen vecinos que deciden pasar a la acción y transformar la realidad desde el ejemplo más genuino. Este es el caso de Pablo Monterrosa, un habitante de nuestra ciudad de Campana que convirtió la solidaridad en una forma de vida a través de la recolección, reparación y entrega totalmente gratuita de sillas de ruedas.
La iniciativa surge íntegramente del esfuerzo colectivo y el trabajo a pulmón. Cuando una silla se rompe o queda en desuso, Pablo se encarga de juntarlas, soldar estructuras metálicas, adaptar repuestos de otras unidades y dejarlas en óptimas condiciones para que puedan ser utilizadas nuevamente. Lejos de buscar un rédito económico, su recompensa es ver la sonrisa y la tranquilidad de aquellos que recuperan la autonomía para desplazarse. Su accionar abarca no solo a Campana y a la vecina ciudad de Zárate, sino que su alcance solidario ya ha traspasado fronteras provinciales, llegando a asistir a familias en Misiones, Chaco y Tucumán.
El motor de esta red solidaria se nutre también de la confianza y el acompañamiento de la comunidad. Con la valiosa ayuda de su familia y de otros vecinos que colaboran permanentemente con donaciones o materiales, cada aparato ortopédico encuentra un destino justo. Mientras se gestionan o reparan los elementos definitivos, también se presta asistencia temporal a abuelos o personas con discapacidad para que no deban esperar un solo día sin poder movilizarse, reflejando el profundo compromiso humano de una labor hecha verdaderamente con el corazón.
Por eso, si tenés una silla en desuso, no dehjes de colaborar. Comunicate vía Facebook a
Pablo Alejandro Monterrosa, o al WS 3489 23-6269.