Yo no envejecí,
es que el tiempo
se espejó en mi mirada,
murmullos del ayer
acarician mi oído
como si aún me hablaras,
el soplo de un beso
entre perfumados jazmines
te acerca a mi alma
tu presencia me hiere
aunque el jazmín no exista.
LIDIA MARTINEZ
De la antología AMALGAMA - 2019