La ola de robos de medidores de gas llegó ahora también al barrio Siderca, luego de que en las últimas horas un hombre fuera detenido por la policía acusado de robar las conexiones de bronce. Según relataron vecinos, el sospechoso fue interceptado cuando llevaba en su mochila un total de 21 dispositivos sustraídos.
El hecho ocurrió durante la tarde de ayer en una zona donde habitan en su mayoría jubilados y pensionados, quienes comenzaron a advertir lo sucedido al caer la noche o durante la mañana de este jueves, cuando descubrieron que se habían quedado sin suministro.
La situación golpea especialmente por el alto costo de reposición: según indicaron, un gasista cobra alrededor de 200 mil pesos para reparar la instalación, un gasto difícil de afrontar para muchas familias.
El robo de medidores y caños de gas es una modalidad que se venía repitiendo en la ciudad en el barrio Lubo lo que, además del perjuicio económico, representa un riesgo importante por posibles fugas y accidentes.