HOY 8:01
Ver para creer
Jean Jaures y San Martín: Así fue el impactante choque de un auto y una moto
Un Audi A4 embistió a una motocicleta y terminó incrustado en la redacción de nuestro medio. Las cámaras de seguridad registraron el violento siniestro, comprobando la excesiva velocidad del vehículo mayor en una esquina que, milagrosamente, no se convirtió en escenario de una tragedia.
Las impactantes imágenes captadas por las cámaras de la empresa de seguridad JB Alarmas resultan elocuentes y comprueban de manera irrefutable la excesiva e imprudente velocidad a la que circulaba el automóvil. En el registro audiovisual se observa con claridad cómo el Audi A4 transita raudamente por la calle San Martín y embiste con violencia a una motocicleta que cruzaba por la intersección con Jean Jaures. Si bien el conductor del auto realizó una maniobra de último momento para intentar esquivarlos, la inercia y la rapidez que traía hicieron imposible evitar la colisión, desencadenando una secuencia verdaderamente aterradora en las calles de nuestra ciudad de Campana.
Producto del violento impacto que se evidencia en el material, los dos ocupantes del rodado menor salieron despedidos por el aire. La fuerza del choque fue tal que uno de los motociclistas terminó golpeando contra otro automóvil que se encontraba estacionado a pocos metros. Inmediatamente, personal de Bomberos y del SAME acudió al lugar para asistir al joven y a la mujer que lo acompañaba. Ambos sufrieron politraumatismos y fueron trasladados de urgencia al Hospital San José. Afortunadamente, y para el alivio de sus familias y de toda la comunidad, poco después se comprobó que no revestían lesiones de gravedad y recibieron el alta médica.
La trayectoria del Audi, sin embargo, continuó su curso descontrolado. El vehículo se subió a la vereda y terminó incrustándose directamente contra la ventana de la redacción de nuestro propio medio de comunicación, arrancando previamente el poste nomenclador de las calles, el cual quedó debajo de una de las ruedas. Parte de la trompa irrumpió en la oficina, derramando el agua del radiador por todo el piso. El fuerte impacto hizo volar dos de nuestros escritorios, provocando severas pérdidas materiales que incluyen el mobiliario y diversos equipos informáticos de trabajo. Resulta un detalle sumamente preocupante que, ante semejante colisión frontal, los airbags del automóvil nunca se activaron. El joven conductor resultó ileso, ya que el auto quedó encajado contra una reja ubicada justo entre dos columnas de la estructura, evitando que la cabina sufriera daños fatales.
Personal policial y de tránsito intervino, realizando el control de alcoholemia al automovilista, el cual dio resultado negativo.
El verdadero alivio de esta jornada radica en el factor humano y en lo que, por puro azar, no ocurrió. Esta intersección es tristemente célebre por ser escenario cotidiano de accidentes de tránsito, pero cobra otra dinámica durante la noche, ya que es habitual que grupos de jóvenes se sienten en esa misma vereda a charlar mientras observan el movimiento del boliche que funciona justo enfrente. En esta oportunidad, la cuadra estaba vacía. De haber habido vecinos sentados allí, hoy estaríamos hablando de una tragedia irreparable.