Las obras de asfalto que el Municipio está ejecutando en el barrio San Cayetano no solo transforman las calles, sino también la calidad de vida de los vecinos que viven allí desde hace décadas.
Así se lo hicieron saber las propias familias del barrio al intendente Sebastián Abella que este fin de semana se acercó al lugar para constatar la obra y conversar con ellos sobre su importancia y significado.
“Vivimos acá desde el año 80. Esto es histórico, pensábamos que no lo íbamos a ver nunca”, expresaron con emoción Bonifacio y Marcelina al presenciar cómo las máquinas viales trabajaban sobre su cuadra colocando el material asfáltico que dejará atrás la tierra.
“Acá ha sido tierra, pozo y barro. Si nosotros no cuidábamos la calle, no podíamos salir”, contaron al tiempo que agradecieron al jefe comunal por las obras y el progreso en la zona. “Esto nos levanta el ánimo, le vamos a echar mano a la casa, pintarla”, aseguraron.
En esta nueva etapa de mejoras, las obras de asfalto ya se ejecutaron sobre la calle Tomás Murray, entre Zárate e Ibarra; y Molina, entre Iturriaga y Tomás Murray. Y ahora avanza por Iturriaga y, desde Zárate hasta Ibarra.
En estas calles asfaltadas, también se colocan nuevas luminarias para una mayor seguridad durante las noches.