Un intento de robo se vio frustrado gracias al poder de convicción de una comerciante, quien días pasados recibió la visita de dos delincuentes en su panadería.
Se trata del local ubicado en Av. Varela al 1100. Al parecer, los malvivientes ingresaron armados cuando la mujer se disponía a cerrar el local. Sin embargo, la comerciante comenzó a hablarles en tono ameno, e incluso llegó a decirles que si robaban para comer, ella podía ayudarlos con alimentos sin la necesidad de tener que utilizar un arma.
En plena reflexión de los ladrones, llegó el esposo de la víctima y los sujetos emprendieron la fuga sin cometer el ilícito.
En diálogo con CN, desde el comercio aseguraron que el cierre del Arco ha disminuido la cantidad de gente que pasa por la zona, volviéndola insegura sobre todo al anochecer, y advirtieron a los demás comerciantes de las inmediaciones. Incluso, refirieron que según las descripciones de los
delincuentes que asaltaron una panadería en barrio Santa Florentina, días atrás, podrían tratarse de las mismas personas.