Salud
Dr. Juan Carlos Roma
Quemaduras por el sol
Las quemaduras producidas por el sol, también llamadas eritemas solares en lenguaje médico o en latín Dermatitis solaris, se definen como una quemadura de la piel superficial de 1er grado e incluso como una inflamación aguda de la piel.

Parece ser que ciertos dermatólogos prefieren el término de inflamación en lugar de quemadura ya que el proceso biológico que se encuentra detrás de esta afección es justamente de tipo inflamatorio.

Investigadores americanos confirmaron esta hipótesis: observaron que en los ratones los rayos ultravioletas de la luz del sol dañan una pequeña molécula de ARN en los queratinocitos (células de la capa superficial de la piel que sintetiza la queratina). Esta molécula modificada provoca una reacción en cadena que conduce a una inflamación de la piel.

En general estas quemaduras se producen cuando una persona se expone demasiado tiempo al sol. También es posible quemarse en un día nublado (principalmente en los países tropicales y subtropicales) porque los rayones UV, en particular los UVB, atraviesan las nubes y llegan a la piel.

Nuestra piel tiene una protección natural frente al sol: la melanina, un pigmento que da color a la piel y le ofrece una cierta protección frente a los rayos del sol. En caso de pieles claras la concentración en melanina es más baja y el riesgo de sufrir una quemadura es más elevado.

Las quemaduras producidas por el sol comportan dos fases:
– el enrojecimiento de la epidermis (sensación de quemadura, pero que se parece más a una inflamación; leer más arriba).
– la epidermis empieza a pelarse. Se habla de descamación.

La causa más frecuente de quemaduras es una exposición excesiva y/o mal protección contra los rayos ultravioletas del sol (UVA y sobre todo UVB). Los UVB son, de hecho, los principales responsables de las quemaduras producidas por el sol.

Ciertas personas tienen más riesgo que otras, sobre todo los niños (que tienen una piel muy sensible) y las personas de piel clara (rubias o pelirrojas) ya que tienen la piel pobre en melanina (una molécula que protege la piel contra la exposición al sol).

Es necesario saber que la intensidad del sol puede aumentar en un 30% en una playa o en la nieve debido a la reflexión del sol en la arena, el agua o la nieve respectivamente. Así pues, en estas situaciones será necesario protegerse aún más del sol que en otros sitios.

El primer síntoma de la quemadura producida por el sol es la aparición de una rojez o eritema unas 3 o 5 horas después de la exposición al sol. Al cabo de 12 o 24 horas de la exposición al sol se pueden agravar los síntomas con dolor y quemaduras.

Esta primera fase dura dos o tres días, después la rojez desaparece y en la siguiente fase la piel empieza a secarse y descamarse (pelarse).

Sufrir varias quemaduras de sol, sobre todo durante la infancia, a largo plazo puede favorecer el desarrollo de un cáncer de piel (y sobre todo el melanoma). Según un estudio de Harvard publicado en mayo de 2014 realizado en más de 100.000 mujeres que habían sufrido al menos 5 quemaduras de sol (de edad entre 15 y 20 años) presentaron un 80% más de riesgo de desarrollar un melanoma algunos años más tarde.

Problemas oculares como la aparición de una catarata o un envejecimiento prematuro con la formación de arrugas son otras complicaciones de repetidas quemaduras de sol.
Hay que evitar al cien por cien las quemaduras producidas por el sol.

La piel es un órgano, y su afectación debe ser atendida por Profesionales de la salud con conocimientos del tema.

Si bien hay muchos remedios “caseros” no los use sin consultar.

Fuente: Creasalud 2017
Campana Noticias.com es propiedad de Campana Noticias SRL
Registro de propiedad intelectual Nro. 906641